En Scarcely Gone (Apenas desaparecido), Marisa Lingen nos muestra una historia que aborda el desprendimiento espiritual de una pareja que se acompañó durante setenta años. Elegí este texto por la temática de fantasmas que se adecúa muy bien a esta temporada oscura de octubre, no obstante, no es el típico relato de espectros terroríficos y vengativos. En este relato, el lenguaje funciona como mecanismo para establecer un vínculo entre el mundo de los vivos y los muertos.
En el cuento, cada vez que Lou exclama «Maldita sea, Marty», el protagonista es atraído de regreso hacia ella. Incluso cuando esa invocación sea involuntaria, Marty no puede evitar volver, revelando así la persistencia de un vínculo afectivo que sobrevive a la muerte.

Marty permanece junto a Lou, aunque ya no tiene cuerpo. Conserva sus manías, reproches y la costumbre de juzgar todo cuanto ella hace. Sin embargo, su condición de fantasma deja de parecer extraña y, en cambio, descubrir aspectos contemplativos del mundo se vuelve un verdadero hecho insólito. Lingen sabe introducir este efecto fantástico sin convertirlo en un espectáculo.
Al principio, Marty orbita alrededor de Lou, continúa al tanto de sus decisiones y cambios, convencido de que todavía debe ayudarla a prevenir errores. Sigue atado a su vida dentro del matrimonio: vigilar, criticar, aconsejar y anticiparse a las necesidades de su esposa. Como si la muerte no hubiera logrado deshacer esa dependencia, sino prolongarla de manera indefinida.

A medida que el protagonista descubre el mundo sensorial que antes ignoraba, la llamada de Lou pierde su poder y es aquí donde surge el elemento «extraño» de Scarcely Gone. Marty experimenta el mundo que le rodea con una intensidad desconocida: la luz y tonalidades en las plumas de los pájaros, la textura de la sopa, el movimiento de una araña o el brillo de la lluvia sobre el parabrisas. Su atención a las preocupaciones domésticas se desplaza a esa nueva realidad. Marty comienza a experimentar nuevas perspectivas, pero aún no sabe cómo interactuar con ellas sin un cuerpo.
El movimiento involuntario que Marty experimentaba cada vez que Lou pronunciaba su nombre pierde fuerza gradualmente. Lo que antes era una llamada irresistible se convierte en un tirón cada vez más tenue. Pronto, el protagonista descubre que puede alejarse sin sentirse obligado a regresar. En Scarcely Gone, lo sobrenatural se convierte en una exploración de la identidad que lo conduce a una forma inesperada de libertad. Es así como Marisa Lingen nos muestra que ser nombrado por otra persona significa ocupar un lugar en su mundo, pero no necesariamente permanecer sujeto a él.

El personaje de Lou también es muy interesante. Trata de alejarse del recuerdo de Marty, de soltarlo al mudarse del lugar donde tenía pensado envejecer a su lado, deja su sofá atrás, pero le es difícil dejarlo ir de sus actos cotidianos: iniciar los viajes al llamarlo, compartir las comidas e incluso los disgustos. Estos aspectos del duelo nos muestran el confuso desprendimiento que ambas partes sufren.
Scarcely Gone nos invita a reflexionar sobre cómo disfrutamos nuestra existencia. Marty tuvo que morir para descubrir cómo estar realmente presente y desprenderse de la obligación de responder a una llamada que durante casi toda su vida confundió con su razón de ser. Por primera vez, a Marty le basta con estar ahí frente a las montañas y al resto de detalles de la naturaleza que había pasado por alto mientras estuvo vivo. El final del relato no explica cuál es el destino que le espera a Marty después de este desprendimiento. En su lugar, Lingen propone una revelación aún más íntima donde la eternidad consiste en estar aquí, en un mundo que siempre tuvo la suficiente belleza para maravillarnos.

Marisa Lingen es una escritora estadounidense, suele compartir sus textos en revistas digitales como Analog, Ideomancer, Clarkesworld y Futurismic. Aquí encontrarán el enlace para leer Scarcely Gone, publicado en la revista digital Strange Horizons, el pasado 10 de agosto de 2026. Espero que disfruten su lectura.
¡Hasta la siguiente!



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