¿Alguna vez has soñado que debes correr para salvarte? Eso le ocurre al protagonista de La cena, un cuento breve y exquisito de Alfonso Reyes, donde una simple comida se transforma en una experiencia inquietante.
El cuento atrapó mi atención por el ambiente onírico que genera desde la primera línea: Tuve que correr a través de calles desconocidas. El personaje no sabe por qué exactamente, pero siente que debe llegar a tiempo o algo catastrófico podría pasar.
El autor nos sumerge paulatinamente en un ambiente cada vez más irreal; las calles se transforman en laberintos luminosos: La hora de la cita palpitaba ya en los relojes públicos. Las calles estaban solas. Serpientes de focos eléctricos bailaban delante de mis ojos”.

Johannes Daleng
Cuando por fin llega a la casa, se encuentra con un espacio que parece moverse entre dos mundos; incluso los personajes cambian de aspecto según la gravedad de sus palabras.
La cena transcurre entre miradas intensas y sonrisas contenidas que, sin ser directamente raras, tienen un tono sospechoso y alucinante que mantienen al lector en alerta. Pronto descubre que la invitación oculta algo mucho más siniestro que la simple cortesía.
Entonces ocurre la revelación.
Detesto hacer spoilers de los finales, así que solo diré que la escena se vuelve tan tensa que uno llega a sentir la misma urgencia del protagonista cuando decide que ya es hora de salir corriendo de allí.

Reyes logra un equilibrio precioso. No utiliza lo sobrenatural directo; en cambio, trabaja con lo psicológico, lo ambiguo, lo apenas insinuado. Es el tipo de cuento que no necesita monstruos para darnos escalofríos.
La cena es ideal para lectores que disfrutan de lo fantástico sutil, de las atmósferas densas y de ese tipo de relatos donde lo extraño se cuela por las rendijas de lo cotidiano. Es un cuento breve que se lee en unos minutos, pero que deja una impresión duradera, como una sombra que nos sigue acompañando después de apagar la luz.
Te dejo aquí una opción donde puedes leer el cuento La cena, de Alfonso Reyes.
Gracias por leer hasta acá. Espero que te haya causado interés la recomendación de esta semana. ¿Y tú, qué tipo de horror prefieres: grotesco, psicológico, cósmico…? No olvides dejarme un saludito en los comentarios para saber que visitaste el sitio. ¡Hasta pronto!


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